Entradas

Rotura de cadera

Todos alguna vez hemos oído hablar de la temida rotura de cadera en las personas mayores. A determinada edad, una caída tonta, o un mal movimiento puede provocar una seria lesión en el accidentado. Pero, no hay que ser anciano para sufrirla, cualquiera de nosotros está expuesto a una desavenencia de este tipo.

¿Cómo afrontar una rotura de cadera?

El principal paso para afrontar una rotura de cadera es reconocerla. Es fácil de identificar porque de sus primeras manifestaciones son tan obvias como inflamación, dolor intenso, impedimento para caminar o dificultad acentuada, y deformación o cojera (una pierna más corta que la otra).

Si es cierto que esta contusión no reviste demasiada gravedad, hay que tener en cuenta que desordena bastante la vida del afectado, y sus familiares generando un trastorno considerable. Pero lejos de alarmarnos debemos permanecer tranquilos. La rotura de cadera hoy en día es tratada con mejoras en tratamientos médicos y quirúgicos.

Una fractura de cadera supone la inmovilización de la persona, previo a la intervención. Cualquier movimiento puede ocasionar gran dolor. Por tanto hemos de afrontar la rotura de cadera con paciencia y siendo bastante constantes y persistentes en la tarea en la que nos encontramos.

El andador para la rehabilitación de la rotura de cadera

Comenzamos a pensar en volver a la normalidad, lo principal es estar guiada en todo momento por un fisioterapeuta, o por las indicaciones del médico que, en este caso esté tratando dicha lesión.

Para comenzar a dar los primeros pasos hacia el día a día, necesitaremos de la ayuda de un andador que evite que todo el peso de nuestro cuerpo recaiga en un primer momento sobre nuestra cadera ya reparada. Hay varios tipos de estos andadores.

Básico. El paciente deberá elevarlo para andar, y está compuesto por cuatro patas con tacos.

Dos posiciones. Esté podríamos decir que es una variante del andador básico. Pero lleva ruedas en las dos patas delanteras.

Habría una tercera opción de un andador más ligero con ruedas también en la posición delantera.

Estas variables con ruedas son las opciones más viables para personas que se vean imposibilitadas para levantar el andador básico.

Consideraciones para una rehabilitación o fractura de cadera rehabilitada.

Es de suma tener en cuenta después de haber sufrido una rotura de cadera las imposibilidades que se generan para el paciente. Algunas de ellas son las siguientes.

  • No podrán volver a sentarse en el suelo, ni en un lugar bajo. Por la angulación de su cadera con las piernas. Serán imprescindibles artilugios como elevadores de inodoros, entre otros.
  • Debe evitar también agacharse a recoger cosas del suelo. Para facilitar esta tarea existen pinzas recogedoras.

En conclusión se necesitará una adaptación de la vida cotidiana a través de determinados elementos puesto que, la movilidad quedará reducida en cierto sentido. En Prim clínicas ortopédicas contamos con los mejores profesionales, tanto para guiarles y aconsejarles sobre cómo afrontar esa desafortunada, rotura de cadera.