Incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria es un problema bastante común. Perdemos el control de nuestra vejiga, y esto se puede producir comúnmente cuando los músculos están demasiado débiles o cuando están demasiado activos.

Cuando los músculos están demasiado débiles es muy común sufrir pérdidas al hacer ligeros esfuerzos, en cambio, cuando tenemos los músculos estén demasiado activos, sentimos constantemente la necesidad de ir al baño, pero somos incapaces de orinar. El tratamiento varía según el paciente, pero es importante acudir al médico en cuanto notemos los primeros síntomas. Podemos acompañar sus consejos y recomendaciones con una serie de trucos caseros que nos ayudarán a sobrellevar esta incómoda situación.

Incontinencia urinaria

Los alimentos que mejor acompañan para mejorar tu incontinencia urinaria son los siguientes:

Los arándanos, salvia, romero, sésamo, ortiga, canela, gayuba, sabal, castaño de indias, hammamelis, perejil, cebolla y el ajo.

Puedes incluirlos en tu dieta en forma de infusiones, sopas o condimentos. Solo tienes que escoger aquellos que te gusten más, porque así te será más fácil comerlos.

¿Qué tipos de incontinencia urinaria existen?

 

Según el tiempo de evolución existen dos:

  • Incontinencia urinaria transitoria o aguda, de menos de 4 semanas de duración.
  • Incontinencia urinaria establecida o crónica, de más de 4 semanas de duración.

Según la situación que la desencadena:

  • De urgencia: pérdida involuntaria de orina precedida de una necesidad urgente de orinar y que es difícil contener.
  • De esfuerzo: frecuente entre las mujeres, es la perdida involuntaria de orina que se produce al realizar un esfuerzo, toser o estornudar.
  •  Mixta: es la combinación de incontinencia de urgencia y de esfuerzo.
  • Por vaciamiento incompleto: es más frecuente en los hombres, consiste en el goteo y/o escape continúo asociado a un vaciado incompleto de la vejiga. Otros síntomas que pueden aparecer son: debilidad del chorro urinario, interrupción de la micción y dificultad en su inicio.
  • Por causas potencialmente reversibles: causas transitorias o funcionales.

Según su severidad:

  • Incontinencia urinaria leve.
  • Moderada.
  • Severa.

Tratamiento de la incontinencia urinaria

 

El tratamiento debería seguir el siguiente orden:

  • Cambios de estilo de vida y medidas de higiene y dietéticas.
  • Programas de rehabilitación de la musculatura del suelo pélvico y entrenamiento de la conducta.
  • Tratamiento con medicamentos.
  • Tratamientos especializados.

Medidas generales y cuidados.

Espacio físico:

  • Entorno adecuado.

Cuidados directos:

  • Informar la idea de que se puede mejorar el problema.
  • Promover la autoestima.
  • Utilizar ropa de calle cómoda y fácil de poner y quitar.
  • Fomentar las relaciones sociales.
  • Promover la higiene personal, fomentando que la persona intente orinar, tenga deseos o no, cada 1,5 o 2 horas para así estar la mayor parte del tiempo con la vejiga vacía y evitar los escapes.
  • Uso de pañal temporal/permanente.
  • Alimentación equilibrada y abundante en fibra vegetal.
  • Mantener el peso adecuado y realizar ejercicio habitualmente.
  • Evitar dietas con picantes y/o bebidas irritantes.
  • Hidratación óptima.
  • Disminuir ingesta de líquidos 2-3 horas antes de acostarse e ir al baño antes de ir a la cama.