dolor articular

 

El dolor articular es una afección que si sufres no podrás obviar.

Cuando es fuerte puede resultar bastante incómodo y hasta podrá afectar a tu día a día e incluso a tu ánimo.

Tobillos, rodillas, hombros o muñecas entre otros, pueden inflamarse o adquirir rigidez.

 

¿Qué son las articulaciones?

 

Las articulaciones son el encuentro e unión entre dos huesos. Pueden ser móviles o fijas.

Se encargan de la movilidad de nuestro cuerpo. El tejido elástico que las envuelve las articulaciones permite la amortiguación del peso físico. Los cartílagos además, permiten el roce entre huesos, sin un desgaste excesivo.

 

Dolor articular ¿Por qué sucede?

 

El dolor articular puede aparecer por diversas razones. Enfermedades, desgaste por ejercicios concretos,  edad… son algunas de las causas comunes.

Puede ser de dos tipos:

– Características mecánicas, empeora con el movimiento y necesita de reposo y descanso para mejorar.

– Características inflamatorias, no mejora con el reposo y conlleva inflamación y enrojecimiento de la articulación.

Del mismo modo hay un comportamiento de nuestro cuerpo para que detectemos que estamos padeciendo un dolor articular al margen del daño que se siente.

Por lo general, detectaremos hinchazón al mismo tiempo que la temperatura de la zona afectada subirá. Obviamente, si sometemos a movimiento la articulación producirá más dolor, estaremos más sensibles e incluso aparecerá un enrojecimiento.

 

¿Qué hacer para afrontar o prevenir el dolor articular?

 

Si padecemos de dolor articular o estamos expuestos a él en nuestro día a día por las actividades que lo componen, lo adecuado es la prevención. Para ello hay pautas a seguir que ayudarán a que nuestra salud se mantenga en jaque.

Hay varios factores que pueden afectar a mejorar:

  • Controlar nuestro peso. Consumir alimentos adecuados y destinados al cuidado de los huesos.
  • Seguir una dieta saludable. Controlar grasas y azúcares.
  • Practicar ejercicio al menos una hora al día.
  • Reducir el estrés.
  • Evitar alcohol, tabaco y drogas.
  • Dormir y tener un descanso óptimo.

Aplicando al menos éstos principios, podremos reducir la exposición y evitaremos ocasionarnos días complicados y desagradables de dolores. Y recuerda la fisioterapia y la rehabilitación en casos complicados también sirven de ayuda y tratamiento.

Si aún te surgen dudas o necesitas alivio, acude a una ortopedia y deja aconsejarte para tratar con vendas la inflamación.