Elemento de inmovilización, el collarín cervical, es un aparato ortopédico que se coloca alrededor del cuello precisamente para mantener la postura fija y evitar que una lesión empeore. Se deben usar bajo prescripción médica y recordar que a pesar de ello, no es recomendable su uso durante períodos de tiempo largos.

¿Para qué sirve los collarín cervical?

 

El uso del collarín cervical como ya indicábamos, es principalmente para impedir movimientos a nivel de la columna vertebral.  Y proteger la médula espinal de posibles lesiones. Suelen recetarse en caso de procesos postraumáticos como accidentes de tráfico, caídas o lesiones deportivas…etc. En estos casos siempre se hará una radiografía para determinar el estado real de los posibles daños de fractura.  Así, durante el traslado o proceso, salvaremos el cuello de movimientos bruscos.

Para su correcto funcionamiento, el collarín cervical debe ser cómodo. El peso de la cabeza tiene que apoyar de forma natural. Por lo tanto, deber ser también fácil de colocar y por supuesto tenemos que elegir por tallas.

Se deben evitar ciertos movimientos pronunciados. Además de laterales o rotacionales con la cabeza y no debe alterar nuestro estado respiratorio, ni circulatorio. Debe descomprimir los nervios y relajar la musculación.

collarín cervical

 

Tipo de collarin cervical y su uso.

 

Collarín blando: Prescrito sobre todo para esguince o latigazo cervical. Deja descansar a los músculos y articulaciones. Dado su carácter blando, se usa para lesiones que no requieren una inmovilización estricta, principalmente su función es aliviar el dolor.

Collarín semirrígido: Un paso más allá del collarín cervical blando, el semirrígido limita un poco más la flexión del cuello. Incorpora almohadillas de apoyo para comodidad del usuario.

Collarín rígido: Con este tipo de collarín cervical se consigue un bloqueo y estabilización más importante ya que tiene más puntos de apoyos. Mandíbula, barbilla, sobre el esternón en la parte delantera, y en la cabeza por la trasera.

Para más información lo ideal es acudir a ampliar detalles a un doctor o a una persona autorizada que indicará que tipo es el adecuado y que tiempo de uso es el considerado como terapéutico para el daño que el usuario padezca.